Todo este panorama resalta una tendencia en Colombia por parte de la Banca, de vender su cartera morosa y dedicarse a su negocio central de colocación y administración del riesgo, dejando la labor de cobranza difícil y de dudoso recaudo a entidades especializadas en el tema. Un método que aparenta cordura, porque el día a día del sector financiero no permite dedicación, individualización, paciencia y negociación, para recuperar con los clientes las deudas vencidas. Cualidades necesarias de una gestión de cobranza, si se espera ser exitoso en este empeño.
Para los clientes que se encuentran en mora, puede igualmente resultar benéfico que los contacten profesionales de la cobranza, en forma comercial y con estrategias de negociación, para que se encuentren conjuntamente y en forma personalizada, alternativas viables de pago, que resulten positivas y accesibles para todas las partes. La prueba es que muchos clientes han podido recuperar su potencialidad para que les presten de nuevo en la Banca, una vez han logrado sanear su situación de morosidad histórica.
Sin duda la Banca deberá sacrificar sus ingresos y posteriores utilidades, con la venta de la cartera a entidades de cobranza, a quienes deberán realizar importantes descuentos para que les resulte atractivo comprarla y encargarse de una deuda de dudoso recaudo, con desactualización de la información de los clientes, muchos de ellos en desempleo o en la informalidad, y sin seguridad de si se encuentran en el país o cuentan con bienes para respaldar y presionar el cobro de la morosidad.
Pero desde otra óptica, a la misma Banca le puede resultar más ventajoso y benéfico, económicamente y administrativamente hablando, vender con descuento que no recuperar nada de la cartera morosa, en especial porque no cuenta con la estructura de cobranza idónea, y si desean desarrollarla necesitarían invertir importantes montos de dinero en ello, desviándose de su negocio financiero central. Tal vez es mejor para el sector financiero promover las entidades de cobranza y hasta hacerse socios de algunas de ellas, para mantener el control, gestión y beneficio de la cartera morosa.
Publicado 01 de Septiembre del 2011 |