Esta práctica de acudir al proveedor para financiarse se agudiza cuando los consumidores reducen sus compras y los Bancos aumentan las restricciones del crédito comercial. En esta cadena de interrelaciones entre cliente, empresa y proveedor, se debe siempre mantener el equilibrio para que no se afecte al de al lado, ya que si las empresas amplían demasiado su plazo de pago y financiación de las cuentas con los proveedores, éstos últimos se verían afectados en su negocio y suministros.
Para evitarlo, en España tienen desarrollada una línea de crédito ICO para pago a proveedores, ya sea de empresas autónomas o empresas privadas, que por ejemplo para el caso del Ayuntamiento de Zaragoza equivale a un monto de crédito de casi los 3 millones de euros que les permita atender sus obligaciones pendientes con proveedores personas naturales e independientes y empresas. Iniciativas similares viene realizando la Entidad Financiera Caixa Popular para que todos los Ayuntamientos en España puedan hacer uso de ella.
Los créditos empresas con proveedores están más vigentes que nunca y por ello las entidades financieras deben ser las encargadas de liderar y organizar todo este tipo de financiaciones directas e indirectas que se dan entre las empresas, proveedores y clientes, para normalizar el flujo de dinero y permitir que todos los agentes del sistema se desarrollen en forma sana y creciente, sin afectar al otro.
Publicado 06 de Octubre del 2011 |