Sin embargo, sigue el BID firme aprobando créditos como los que vienen realizando en todo Centroamérica, incluyendo a Costa Rica para mejorar y reformar su infraestructura y atender los problemas de seguridad que se vienen incrementando en la región. El rubro de préstamos del gobierno es el más atendido por el BID pero también pueden aplicar la empresa privada y las personas naturales cuando se tratan de familias de bajo recursos y en problemas de pobreza absoluta, en cuyo caso también el gobierno sirve de garante.
En Colombia se realizaron rondas de negocios para que todo aquel que se creyera merecedor de las financiaciones blandas presentara sus proyectos, su viabilidad y beneficios sociales que se obtendrían con sus actividades si se pusieran en marcha. El BID analizaría cada idea, su aporte y creatividad, para luego informar aquellos proyectos que se beneficiarían con el otorgamiento de la respectiva ayuda y financiación. Proyectos de todo tipo se presentaron en áreas de infraestructura y servicios de salud básica.
Los créditos del BID siguen mas vigentes que nunca para una región latinoamericana que tanto necesita de recursos nuevos de dinero y la financiación a largo plazo con tasas menores a las del mercado financiero. Lo importante es que los proyectos financiados generen el impacto económico y social proyectado, y que no se desvíen los dineros en actividades particulares que solo beneficien a unos pocos.
Publicado 20 de Agosto del 2011 |