La noticia es que la Banca Europea sigue necesitando capitalizarse para poder seguir enfrentando con éxito sus dificultades, se estima en $200.000 millones de euros el apoyo que se hace necesario, lo cual es bastante significativo, en donde se incluyen los Bancos Británicos, los Franceses y los Alemanes, con $20.000 millones de euros en necesidades de capital cada uno.
La capitalización de los Bancos se puede hacer por tres vías, o con la venta de participación a nuevos inversionistas, lo cual no sería el momento más oportuno de vender cuando las dificultades están presentes; con el aumento de capital con recursos de los inversionistas y dueños actuales, lo cual tampoco se ve viable en el corto plazo; o a través de los créditos de salvamento de los gobiernos amigos, y en este caso de la Comunidad Europea, en donde existen fuertes controversias internas de si se debe seguir apoyando al sector financiero o ya se encuentra en un nivel óptimo de solvencia y respaldo.
Los créditos para el rescate de los Bancos, están de moda, porque ante las dificultades se convierten en la única alternativa viable de recuperación de la solidez y confianza, de un sector que depende mucho de estos dos factores, para sobrevivir en el corto y mediano plazo. Adicionando el hecho de que una quiebra de un solo Banco, se puede extender como espuma no solo a otros Bancos, sino a la cadena productiva, comercial y económica, de empresas y personas, con las cuales interactúa y se relaciona a diario.
Seguiremos escuchando noticias de si se aprueba o no la capitalización adicional de la Banca Europea vía nuevos créditos, en espera de que no se agrave la situación de ninguno de sus integrantes, para bien de la economía de los países y del mundo entero.
Publicado 26 de Septiembre del 2011 |