Las reacciones a esta medida no se han hecho esperar, y aunque en general todas han sido positivas, sí que ha habido ciertas matizaciones ya que la mayoría considera que se ha quedado corta en varios aspectos.
En primer lugar, las asociaciones de consumidores se han quejado de que se haya producido sólo una reducción del IVA y no en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que es el que grava la compraventa de viviendas entre particulares, que son los que más necesitarían un incentivo a la compra.
Por otro lado, los promotores y constructores, aunque han recibido la rebaja con cierta alegría, han mostrado sus dudas sobre la eficiencia de la misma si no se acompaña con una apertura general del grifo de financiación de las entidades financieras, ya que sin préstamos hipotecarios de poco sirve que se rebaje el IVA.
Por tanto, una medida repleta de luces y sombras, a la que habrá que medir por los resultados efectivos que ofrezca.
Publicado 19 de Agosto del 2011 |