Lección aprendida por los clientes y usuarios de los préstamos que interiorizaron a la fuerza la importancia de pedir los sistemas de financiación adecuados para sus capacidades de pago, y entendieron el efecto de la inflación en la tasa de interés cuando éstas se encuentran atadas. Lección aprendida por los Bancos que le pusieron más cuidado a las aprobaciones de los Creditos Hipotecarios, y que ganaron conciencia de que las garantías hipotecarias que en el antaño se creían totalmente sólidas podrían no serlo cuando el mercado de finca raíz se desinflaba en los precios de vivienda.
Por ello, los prestamos hipotecarios en Colombia modifican sus tasas de interés para ofrecerlas en pesos y a un valor fijo durante la vida del crédito, o atadas a un valor representativo de la inflación denominado UVR más la adición de unos puntos, que en la actualidad pueden fluctuar entre 11 y 13 puntos, para obtener unas tasas de interés anuales entre el 16% y el 19% nominales. Igualmente se redujeron los plazos del préstamo a 15 años para las tasas fijas en pesos y a 20 años para las que son financiadas en UVR. Se eliminaron las cuotas súper mínimas que se solían vender en el pasado para los Creditos Hipotecarios, que se diseñaban para acercar a los clientes de menos recursos, porque la experiencia no fue buena ni para el cliente ni para el Banco.
Los costos de adquirir vivienda se relacionan por supuesto al costo de los prestamos hipotecarios, pero también a la valoración de la finca raíz existente en cada momento de la economía del país. En la actualidad la construcción de la vivienda en Colombia se encuentra en auge, los precios de adquisición de vivienda nueva son moderadamente altos, como consecuencia de ello, las solicitudes de los préstamos a los Bancos llegan en un volumen importante, y los desembolsos de dinero se incrementan en las Entidades Bancarias autorizadas para otorgar los creditos hipotecarios, Cajas de compensación familiar, Cooperativas de empleados, y Fondo Nacional del Ahorro, como representante del gobierno. Todos este panorama favorecido por los subsidios que en los dos últimos años a entregado el gobierno a las tasas de interés entre un 3% y 5% como plan de choque limitado para seguir impulsando la vivienda de la población de más bajos recursos económicos.
Lección aprendida por todos los entes participantes en la financiación de vivienda, clientes y bancos, quienes toman hoy en día muy en serio la solicitud y aprobación de los préstamos, leen cada parte la información suministrada por el otro y asumen en forma responsable su decisión adoptada.
Publicado 06 de Diciembre del 2010 |