Pero, entonces, ¿qué pasaría con las familias que han perdido sus viviendas por culpa de la cláusula suelo? ¿Cómo se les compensaría a ellos? En cualquier caso, el dinero que recibieran no restituiría la vivienda que perdieron.
Nos encontramos, por tanto, en un escenario harto complicado y que pone en tela de juicio la acción de las entidades financieras durante los años de la burbuja inmobiliaria, así como la incultura financiera del pueblo español que aceptó la cláusula suelo, sin ni siquiera plantearse las posibles consecuencias que les podría traer en el futuro inmediato.
Mientras tanto, Adicae seguirá con su campaña informativa y de denuncia sobre el abuso que supone la cláusula suelo, por su exceso de diferencia con la cláusula techo, y seguirá animando a todos los afectados a secundar la demanda colectiva con el objetivo de hacer más fuerza aún en contra del poder legal de los bancos y cajas.
Sin duda, estamos a punto de entrar en un período de tiempo de incertidumbre, durante el que Adicae hará lo que pueda para demostrar el abuso de la cláusula suelo, mientras que los bancos centrarán todos sus esfuerzos en defender sus prácticas. Del ganador de esa batalla depende el futuro de todas las hipotecas en España.
Publicado 17 de marzo del 2011 |