La constante caída de poder adquisitivo de la clase media por consecuencia de la inflación, el freno en la economía por el conflicto del campo a nivel local y por situación financiera a nivel internacional tiene incidencia en el consumo en donde el sector inmobiliario no esta exento.
Mientras que en 1998 se financiaban con créditos hipotecarios el 50 por ciento de las operaciones de compraventa, hoy es del orden del 7%, un punto menos que en el 2007 y con tendencia en baja.
Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en octubre pasado se otorgaron créditos por $ 251 millones, lo que implicó una reducción de 45 % respecto al mismo mes de 2007. |