Algunas fuentes hablan de 3% a 4% anual, mientras que otros ubican el interés en 7 a 8%. En cualquiera de los dos casos, el crédito será en parte subsidiado por el Estado. Hasta ahora, la variante que se maneja es que los créditos sean canalizados mediante el Banco Nación, pero con fuerte control de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda. “También podemos sumar otros bancos del sistema, con el mismo esquema pensado para el Nación: tasas negativas logradas sobre la base de subsidios que manejaremos nosotros”, apuntó una fuente de esa Subsecretaría.
Se busca que los creditos hipotecarios tengan, al igual que los planes de vivienda, un componente de subsidio directo. En estos últimos se aplica a la cuota, en los créditos prometidos será sobre la tasa. Otra condición importante es que financiarán el 70% del valor de las propiedades adquiridas. Se buscará que estas sean mayoritariamente nuevas, y provengan de planes presentados por las constructoras en la Subsecretaría de Vivienda. Pero la línea de créditos también podrá extenderse a propiedades usadas.
Por ahora no se definieron montos máximos a prestar, aunque se espera que vayan de $ 200.000 a $ 300.000. El plazo del préstamo será lo más largo posible: 20 a 30 años. Mientras que la cuota promedio puede estar entre los $ 1.400 a $ 1.800. Como usualmente se exige un máximo de 30% en la relación cuota/ingreso, podrán acceder las familias que justifiquen más de $ 4.700. “De esta forma podemos llegar a vastas capas de la clase media que hoy llegan al alquiler pero nunca a la vivienda propia”, explicó un operador del kirchnerismo.
La fuente de financiamiento todavía está en análisis. Algunos funcionarios pretenden que el dinero provenga de la ANSeS, pero vaticinan críticas sobre las decisiones tomadas con el dinero de los jubilados. Otros, en cambio, señalan que pueden movilizarse los capitales repatriados que –a cambio de bonos– permanezcan en el Banco Central durante algunos años. “Los capitales que sean repatriados pueden tener destinos de gran impacto social, como los créditos hipotecarios que hoy prácticamente no existen”, analizó un ultrakirchnerista.
Según la Subsecretaría de Vivienda, entre mayo del 2003 y junio de 2008 se terminaron más de 207.000 viviendas y empezaron a construirse casi 118.000. Para los especialistas, el déficit habitacional del país ronda las 3 millones de viviendas, por eso nunca bajan los precios de venta ni tampoco los de alquiler. |