En el segundo rubro se tienen en cuenta, el atrasarse en el pago de las deudas así sea por uno o dos meses, solicitar nuevos préstamos para cancelar deudas viejas y atrasadas, y pagar menos de la cuota mínima liquidada.
Por último, el tercer rubro se incentiva cuando se aceptan créditos adicionales que generan cuotas por encima del 20% o 30% de los ingresos, y tener una cuota fija de deuda exageradamente alta y creciente, agravada con una inflación alta.
Si tienes alguno de los anteriores indicadores, es mejor que te pongas alerta porque las deudas se te están convirtiendo en una adicción, que cómo toda adicción se descontrola, nos enceguece, no nos permite pensar con claridad y mucho menos actuar en forma coherente.
Si te llegas a encontrar en ese estado, la mejor forma de remediarlo es asumirlo con valentía, negociar con los prestamistas y Bancos, renegociar y consolidar las financiaciones para reducir su costo y la cuota mensual a un nivel de cuantía que te permita atender y cumplir los compromisos.
Maneja las deudas para que no se te conviertan en un dolor de cabeza, y para ello debes estar alerta a los indicadores que muestran desorganización de las finanzas, imposibilidad de cumplir con las obligaciones, y exceso de endeudamiento. Los tres se complementan y se mezclan para complicar tu situación financiera, que de no atenderla rápido y urgente, se convertirá en una espiral creciente imposible de recuperar.
Publicado 22 de Agosto del 2011 |