Los precios de los 12 vehículos incluidos en el plan deberían ser más bajos que los actuales: según los funcionarios, las terminales los enviarán sin márgenes de ganancia y las concesionarias aceptaron reducir sensiblemente los suyos.
Uno es un sistema de ahorro previo de 60 meses, con una cuota final de alrededor de 800 pesos y en el que el auto se deberá entregar por sorteo en los primeros 12 meses. Cuando el ahorrista reciba el auto, si es antes del año, deberá completar lo que le falte para cubrir las 12 primeras cuotas. A partir de la entrega, la cuota se ajustará por el valor de mercado del auto.
Los otros dos son préstamos prendarios de hasta 48 meses; uno será a tasa fija y el otro, a tasa fija durante un año y a tasa variable los otros tres. Los fondos para ambos serán girados por el flamante Sistema Integrado Previsional (SIPA) a un interés del 11% a las terminales que les cobren a los clientes la tasa más cercana, y el Gobierno se reserva la posibilidad de no adjudicarlos si los intereses "no son compatibles con el objetivo primordial" de "mantener la actividad y el empleo".
Giorgi destacó que la inyección de 3.100 millones de pesos aumentará "en un 40% el stock de crédito prendario". Y enfatizó la importancia de sostener la actividad del sector que, detalló, emplea a 150.000 personas en toda la cadena, exporta 8.000 millones de dólares y representa más de un tercio de las exportaciones industriales.
Los 12 modelos acordados son las terminales son: Clio 3 puertas y Logan, de Renault; Corsa Clasic 3 y Corsa Station Wagon, de Chevrolet; Peugot 206 y Citröen C3, de Peugeot; Suran y Gol, de Volkswagen; Uno y Palio, de Fiat; y K y Focus One, de Ford. Son todos autos fabricados en el Mercosur.
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