Así es como mientras el Gobierno lanza paquetes para reactivar el consumo, lo cierto es que tomar dinero prestado en los bancos dejó de ser un negocio accesible. Según revela el Régimen de Transparencia del Banco Central (BCRA), la mayoría de las entidades financieras mantienen para los créditos personales las tasas fijas. No obstante, el costo ha crecido considerablemente. Hace un año atrás, el interés promedio en los bancos era de un 30%; ahora esa cifra se elevó hasta un 50%.
En rigor, en el 2007 muy pocas entidades superaban tasas de 40%, mientras que hoy, en varios casos, son de los menores costos que se pueden encontrar. La gran disparidad entre las tasas mínimas y máximas, incluso dentro de una misma entidad, corresponde a la vasta gama de perfiles de clientes a los que se les otorga préstamos. De hecho, entre el 2006 y 2007 los bancos salieron agresivamente a colocar créditos con el objetivo de captar a los segmentos no bancarizados de la población, incluso aquellos dentro de la economía informal. De ahí que a los perfiles más riesgosos se les cobre tasas más altas. En esta línea, el costo que se le cobra a un cliente que ya tiene cuenta en el banco y que puede demostrar ingresos, considerado de bajo riesgo, es bastante menor que el que debe pagar alguien que no puede acreditar sus haberes. En el Banco Columbia, por ejemplo, una de las entidades que ofrece tasas más bajas del mercado, sólo un 8%, también muestra una de las más elevadas (107%) para los perfiles más riesgosos.
En cuanto a los plazos, el máximo que se ofrece en el sistema es a 72 meses. Sin embargo, sólo tres bancos otorgan esa posibilidad: Banco Macro, el Bisel y el Banco de Tucumán. Por otra parte, el monto máximo que se puede solicitar en el mercado es de $100.000, pero también son muy pocas las entidades que lo ofrecen.
Así y todo, según los datos del BCRA, los créditos al consumo siguen creciendo, aunque por supuesto un ritmo mucho más lento. Al 28 de noviembre, el total de préstamos personales del sector privado sumaba unos $27.712 millones, lo que arroja un crecimiento del 30% en lo que va del 2008, una tasa de crecimiento muy inferior a la registrada hace un año atrás. A su vez, en las entidades aclaran que la incobrabilidad, aunque ha empezado a incrementarse, continúa en mínimos históricos. |