Con respecto al crédito hipotecario, tu análisis se relacionará, con la capacidad de pago y la cuota que podrás asumir mensualmente, sin que afecte tus demás gastos para satisfacer tus necesidades normales. Si vas a tomar el crédito solo, o lo vas a compartir con tu pareja o familiar, lo cual facilitará el pago mensual y la aprobación del préstamo por parte de la Entidad financiera. Recuerda que la cuota mensual del crédito, no solo incluye el monto del préstamo aprobado, sino los intereses y seguros. Adicionalmente, incurrirás en gastos iniciales de estudio y análisis del crédito, la escrituración y el registro del contrato y del inmueble.
Adquirir una casa propia puede representar una seguridad y bienestar para tu vida, pero sino realizas un análisis cuidadoso de tu capacidad financiera, se podrá convertir en angustias y zozobras posteriores. Sin duda, es mejor pagar una cuota mensual para tener casa propia que en arriendo, pero también existen opciones de leasing, compra de un inmueble usado, un bien en dación de pago más económico, en obra negra, un lote para construir luego tu casa, o comprarla entre dos o más personas.
La decisión de asumir un crédito hipotecario debe ser conciente y responsable, porque se está hablando de una financiación a largo plazo, de más de 15 años. Las alternativas de financiación deberán ser analizadas para que incluyan el menor pago de intereses, dentro de tu capacidad de pago mensual, y las expectativas de crecimiento de ingresos en el tiempo. Tu patrimonio se puede incrementar y consolidar con la compra de un inmueble, y el apoyo del crédito hipotecario, siempre que sea real y ajustado a tu situación financiera.
Publicado 28 de Junio del 2011 |