A pesar de que los bancos tengan una menor deuda viva hipotecaria, lo cierto es que en el mes de abril, y en términos interanuales, se comportaron mucho mejor que las cajas, ya que sólo retrocedieron un 2,33%, por el 7,38% de las cajas, afectadas, sin duda, por los duros procesos de reestructuración que están viviendo todas ellas.
Por otro lado, la Asociación de Hipotecaria Española ha querido poner de manifiesto el excelente comportamiento de la tasa de morosidad cuando se trata de préstamos hipotecarios, ya que en el mes de abril esta tasa quedó fijada en el 2,42% para las hipotecas, por un mucho mayor 6,48% para el resto de préstamos concedidos dentro del sistema financiero español.
Los analistas coinciden en afirmar que la reducción del saldo vivo hipotecario está íntimamente relacionada con el escaso dinamismo del sector inmobiliario y su nula coordinación con el financiero, lo que está provocando que no se produzcan ventas, y que muchas de las que se producen no fructifiquen como consecuencia de la ausencia de financiación.
Hasta que no se normalicen las operaciones financieras y el crédito fluya de manera adecuada, el sector inmobiliario y de la construcción seguirá anclado y sin dar señales de vida.
Publicado 21 de Junio del 2011 |