Por otro lado, en ciertos ambientes políticos y periodísticos se ha mostrado sorpresa por este beneficio de las entidades financieras españolas en un entorno de decrecimiento generalizado y pérdidas empresariales.
Una sorpresa que no ha lugar desde el mismo momento en el que se analizan los balances de estas entidades y se comprueba que una parte muy importante de su beneficio proviene de los mercados externos y no necesariamente de España o de la zona Euro.
Especialmente, el Banco Santander y el BBVA se encuentran posicionados con gran fortaleza en los países de América del Sur, donde la crisis se ha notado con una menor crudeza que en los países de Europa o en el propio Estados Unidos.
Hay que reseñar, además, que este beneficio de las entidades financieras españolas se ha producido sin ninguna ayuda pública a fondo perdido, como sí ha sucedido en otros países de la zona Euro, ya que el Gobierno español se ha limitado a avalar determinadas operaciones y a comprar activos intoxicados a cambio de un tipo de interés elevado.
Por tanto, el beneficio de las entidades financieras españolas se ha obtenido en buena lid y muestra la excelente capacidad gestora de sus dirigentes, así como la calidad de la supervisión del Banco de España.
Publicado 04 de febrero del 2011 |