Otras experiencia exitosa de la Banca mexicana a partir de la última etapa de crisis de la economía como un todo, es que se avocaron a reducir sus gastos, a ser más eficiente su operación de intermediación financiera, y a prepararse para poder trabajar el negocio con menores márgenes entre la captación y la colocación, que podría ser compensada con mayores volúmenes del negocio.
Si a los anteriores factores optimistas, se le une el hecho de que el consumidor mexicano también ha aprendido su lección, en su gran mayoría, para hacer uso racional de sus gastos, de sus menores ingresos, y del crédito bancario, entonces el riesgo de prestar se disminuye y los desembolsos retoman su sendero de crecimiento.
Por último, se ha unido a esta tendencia y circulo positivo en México, de otorgamiento de créditos bancarios, las facilidades jurídicas y agilidad que dispone actualmente la Banca para recuperar los activos y garantías cuando los clientes incumplen con las deudas pactadas. Lo cual es otro factor que apoya la nueva dinámica positiva de aprobación de los créditos a las personas y clientes del sector privado.
Buenas perspectivas de colocación de créditos bancarios en México, para este segundo semestre del 2011, debido a que los actores involucrados y el mismo entorno judicial y económico, están todos mirando hacia los mismos objetivos de crecimiento y de reactivación de los préstamos.
Publicado 4 de Julio del 2011 |