Por tanto, estas entidades de depósito acumularon una tasa de morosidad de 6,455%, lo que supone, en términos absolutos, un valor total de 113.086 millones de euros, es decir, la gran mayoría.
Por otro lado, los establecimientos financieros de crédito finalizaron el mes de mayo con una tasa de morosidad del 9,787%, para acumular un total de 3.889 millones de euros en activos dudosos.
Y, por último, las provisiones que las entidades financieras destinaron a protegerse ante estos activos dudosos ascendieron a 305.428 millones de euros durante este pasado mes de mayo, lo que supone un incremento del 8,5% con respecto a mayo del mes anterior. En este mismo sentido, el volumen de reservas ascendió a 146.535 millones de euros.
Es decir, nos seguimos encontrando en un escenario en el que las entidades de crédito se enfrentan a una elevada tasa de morosidad, lo que hace casi imposible la recuperación del crédito, ya que las entidades financieras no querrán correr nuevos riesgos que puedan seguir lastrando los ya pesados balances que manejan y que imposibilitan su normalización contable de cara a los mercados internacionales.
Publicado 20 de Julio del 2011 |