A cambio, el prestamista (ya se trate de una persona o entidad financiera) exige una hipoteca sobre el bien adquirido o sobre el bien remodelado. Esta hipoteca le sirve al acreedor como una garantía de pago, esto quiere decir que si el deudor no llegara a cumplir su obligación, el acreedor podrá mediante remate judicial del bien hipotecado, recuperar el monto del dinero otorgado en el crédito. Si el dinero solicitado es superior a la capacidad económica que puede demostrar el solicitante, entonces la entidad financiera puede pedir otro bien inmueble como garantía.
El capital de los creditos hipotecarios, es decir la suma de dinero que la entidad financiera otorga al solicitante del crédito, en muy pocas ocasiones logra cubrir al 100% el valor total de dicho bien. La mayoría de las veces representa un 70% del valor de la vivienda.
El deudor devuelve al acreedor el capital que se le otorgó mas los intereses. El plazo en el que se realizará la devolución y la tasa de interés (fija o variable) son acordadas por ambas partes antes de que se otorgue el crédito.
Los requisitos que debe cumplir una persona para solicitar un credito hipotecario dependen de la entidad que lo otorga y del monto a solicitar. Por lo general, el solicitante debe acreditar solidez financiera, además el valor de cada cuota no debe superar el 40% de su ingreso individual o en caso de ser casado el 40% del ingreso familiar total.
Publicado 10 de Diciembre del 2010 |