El éxito o fracaso de los microcréditos dependerá fundamentalmente de las campañas de educación financiera a los empresarios, para que valoren en su real dimensión a la financiación, le ganen respeto y no se endeuden por encima de sus reales capacidades, para evitar que la aparente solución de los créditos para su negocio, se reviertan en mayores males, y como dice el dicho, el remedio sea peor que la enfermedad.
Existen experiencias negativas en la India y uno que otro país centroamericano sobre el excesivo endeudamiento de los microempresarios que los ha llevado a incumplir sus compromisos de pago, afectar al sector financiero que le hizo el desembolso y a su propio negocio, por el cobro de intereses de mora más costosos e innecesarios, la imposibilidad de pagar los créditos originales, el deterioro de la imagen y limitaciones en el futuro de las financiaciones que llegaren a requerir.
Los microempresarios deberán entender que la disponibilidad abierta de crédito con la Banca, es casi en un patrimonio adicional, porque en momentos difíciles se convertirá en su mejor aliado para salir de las crisis, evitar liquidar los negocios y revertir las situaciones; y en los momentos de prosperidad la financiación también será muy útil, para seguir creciendo y desarrollando la actividad productiva y comercial.
Los créditos de microconsumo en Colombia están en la mira de todos, gobierno, banqueros, comerciales y microempresarios. La educación y conciencia de todos, será un punto fundamental de apoyo para que se logre la viabilidad y la duración de este importante servicio financiero en el tiempo.
Publicado 13 de Abril del 2011 |