Pareciera extraño hablar de créditos para los años dorados, personas adultas y mayores, pensionados, jubilados y retirados. ¿Es que a caso no tienen proyectos de vida? Claro que los tienen y en la medida en que se siga aumentando en el mundo la edad promedio de vida, con mayor razón serán importantes y necesarios los créditos para personas mayores.
El sector financiero debe reconocer que el adulto mayor es un prospecto interesante y de bajo riesgo, porque son personas con amplia experiencia crediticia, acumulada por muchos años, trayectoria de responsabilidad, conocedores de su oficio y posibilidades de endeudamiento, con hábitos de buen manejo de sus deudas, los cuales no van a cambiar de la noche a la mañana.
El adulto con seguridad no va a utilizar el crédito bancario en la cuantía y frecuencia que lo hacia en épocas pasadas, cuando era joven, lleno de proyectos y evolución permanente. Pero su experiencia le habrá demostrado el uso adecuado y eficiente del dinero, no para incursionar en aventuras y fantasías, sino en realidades concretas y fructíferas, lo cual también será conveniente para las entidades financieras prestamistas. Quienes perfectamente podrán incentivar el uso de productos de crédito, específicos y económicos, para la tercera edad. |
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