Esta falta de acceso al crédito genero que la demanda de los alquileres creciera y en consiguiente el precio de los mismos, superando en varios puntos el índice inflacionario, sumado a esto la indexación que se aplica en muchos contratos, algo que está prohibido por la Ley de Emergencia Económica. A pesar de esta prohibición en la mayoría de los mismos figura una cláusula que permite que ambas partes -inquilinos y propietarios- repacten el valor de la locación cada seis meses o un año, en lugar de hacerlo a los dos años cuando finaliza el compromiso.
El Banco Nación fue la primera entidad en apoyar el programa oficial y lazar esta línea de préstamos hipotecarios para las personas que alquilan, flexibilizando el valor de la cuota según los ingresos al extender de 20 a 30 años los plazos de cancelación. En definitiva esta era la idea de plan, que las personas puedan pagar una cuota accesible similar a lo que estaban pagando por un alquiler.
Aunque este programa que se lanzo con bombos y platillos, no llego a cumplir con las expectativas de que quienes se preocuparon por solicitarlos, y a casi 2 años de su lanzamiento se otorgaron a menos de 9000 particulares. Los bancos tratan de no ofrecer esta línea crédito o desalentar a los clientes a que lo tomen, inclusive en muchos casos informan que se encuentran suspendidos.
En esto días (Mayo de 2008) se informo en varios medios que la línea de créditos hipotecarios para inquilinos se estaba reformulando, aunque en el primer semestre del año inclusive la mayoría de los bancos notificaron que bajarían el plazo de 30 a 10 años, en sus sitios Web siguen informando plazo y condiciones para créditos hasta 30 años con financiaciones de hasta el 100 % en importes menores o iguales a 200.000 pesos o del 90 % para importes de hasta 300.000 pesos, en todos los casos con tasa variable y con sistema de amortización Francés. |