El volumen total de deuda privada quedó fijado en 890.541 millones de euros, medio punto menos que un año antes, con lo que se comprueba la reducción drástica de endeudamiento de las familias españolas ante la incertidumbre en el futuro.
Porque, como todos los analistas coinciden en afirmar, la deuda hipotecaria tiene un importante factor de aversión al riesgo y de conocimiento del futuro para poder tomar una decisión tan a largo plazo como es una decisión de financiación hipotecaria.
Por tanto, como el propio Banco de España ha reconocido, hasta que la situación económica no mejore y no se produzca una recuperación en el nivel de empleo, los datos referentes a la deuda hipotecaria de los españoles se mantendrán en los mismos parámetros, con una tendencia decreciente continuada.
La nota positiva, por otro lado, es el descenso generalizado del endeudamiento privado, una de las principales causas de la crisis económica que todavía seguimos viviendo hoy en día, y que provocó una situación de dependencia excesiva con respecto al sistema financiero que causó el colapso en el momento en el que se produjo el primer desajuste económico.
Nos encontramos, entonces, con un descenso de la deuda hipotecaria, que tiene su vertiente positiva y su vertiente negativa, siendo lo ideal encontrar el equilibrio entre ambas.
Publicado 07 de Abril del 2011 |