Argentina ingresó como país miembro del FMI en el año 1956, desde entonces, Gobiernos Civiles y Militares tuvieron que recurrir a los créditos otorgados por este organismo para salir de las diferentes crisis por las que atravesó este país a lo largo de su historia.
De esta manera, en el año 1957, el Gobierno argentino recurrió a un crédito del FMI para tener mayor libertad económica; en 1958 necesitó nuevamente ayuda económica de esta entidad para evitar la inflación mientras que los créditos solicitados al Fondo Monetario Internacional durante 1960,1961 y 1962 fueron destinados a aumentar las reservas internacionales.
Sin embargo, en el año 1974, la administración peronista canceló la deuda que el país tenía con el FMI, lo cual resultó estéril porque dos años después, durante la dictadura militr de Videla, los créditos del FMI a la Argentina comenzaron nuevamente, llegando en el año 1981 a los 40 mil millones de dólares, dejando a la Argentina en una virtual cesación de pagos cuya única solución fue un nuevo crédito del FMI.
Las relaciones de Argentina con esta organización internacional continuaron durante la década del 1980, alcanzando su apogeo en la década de 1990 durante la presidencia de Carlos Menem.
Todo parecía indicar que el endeudamiento de Argentina con el FMI continuaría eternamente. Sin embargo, a principios del 2006 el entonces presidente Néstor Kirchner, canceló la deuda de 9.530 millones de dólares que tenía con el FMI lo que le permitió a la Argentina liberarse de las constantes revisiones de dicho organismo sobre la economía argentina y adquirir autonomía financiera.
Publicado 28 de Enero del 2011 |