Aunque para poder realizar este cambio debemos esperar el tiempo que se pacte la rotación, por lo general se acuerdan hacer revisiones en 3, 6 y 12 meses y en este tipo de trámite implica un costo administrativo extra, además de tener que realizar un análisis detallado de cada alternativa para disminuir el riesgo.
Los créditos multidivisas se realizan con una combinación de monedas estables como por ejemplo el Yen japonés, el Franco suizo, el Dólar Americano, Dólar australiano, la libra esterlina. Estas monedas suelen tener un tipos de interés bajo y estas sujetos a la LIBOR, inclusive en la Euro zona se suele Euros agregar euros dentro de esta combinación, de esta manera se reparten los riesgos entre las diferentes monedas en el caso de que alguna tuviera un movimiento desfavorable.
Por eso es muy importante tener en cuenta el tipo de interés de la moneda elegida al momento de realizar la operación y las consiguientes actualizaciones. Esta elección dependerá en cierta medida de la situación que se encuentre cada una de ellas y de una decisión personal, ya que por ejemplo aunque el interés del Franco Suizo es mayor con respecto al Yen japonés, el cambio de la moneda respecto al Euro es bastante más estable que el Yen con lo que asumiremos menos riesgo.
Por más que comprendamos y sepamos cuales son las cotizaciones de las diferentes, las tasas de interés, etc. es recomendable consultar con un profesional especializado que puedas asesorarnos en detalle los cambios sensible que pueden sufrir los países afectados por nuestro crédito multidivisa. En especial del comportamiento de aquellas variables que afecten al tipo de cambio (inflación, movimientos de capitales, balanza comercial, expectativas de los mercados). |