Aunque la gran mayoría de la banca mexicana proviene de capital extranjero, casi el 70%, las finanzas nacionales están a buen recaudo gracias a los controles y filtros que Banxico ejerce sobre todo el capital extranjero que entra en el país, lo cual ha limitado sobremanera la influencia de las hipotecas no bancarias, aunque no por ello ha eliminado su posible efecto en la economía.
El problema de las hipotecas no bancarias es que escapan del control y supervisión de los organismos pertinentes. Pueden ir desde los préstamos familiares a empresas pseudofinancieras que promulgan en su articulado contractual cláusulas abusivas para con el cliente a cambio de ofrecerle condiciones ficticiamente más ventajosas.
Por ese motivo, Agustín Carstens, Gobernador de Banxico, insiste en que los ciudadanos deberían de acudir a los cauces financieros tradicionales, para asegurarse la transparencia del proceso, y dejar de lado las hipotecas no bancarias.
Sin embargo, Carstens, y gran parte de los observadores internacionales, destacan la buena salud del sistema financiero mexicano, que ha sabido escapar de los vaivenes que se han producido en el resto de los países desarrollados, gracias a la pulcritud mantenida en todo el proceso de depósitos garantistas de los ahorros de los ciudadanos.
En este mismo sentido, Carstens realizó un llamamiento al capital extranjero para que siga optando por México como lugar de inversión preferente, ya que los organismos de control garantizan el buen funcionamiento del sistema.
Publicado 20 de Diciembre del 2010 |