El mayor problema es que se trata de una situación desesperada si tenemos en cuenta que en caso de que los titulares no puedan hacer frente al pago de sus cuotas mensuales y se produjera el consiguiente embargo hipotecario por parte de la entidad financiera, las personas en posesión de hipotecas por encima del valor de la vivienda se quedarían sin su vivienda, pero aún con una deuda importante con el banco o caja.
Evidentemente, esta situación se resolvería de manera inmediata con una aplicación retroactiva de la dación en pago, situación avalada por algunos tribunales, aunque no por otros, como veíamos en el artículo de la semana pasada. En cualquier caso, se trata de una situación que no contempla el Gobierno.
Por tanto, el hecho de que más de 300.000 familias sean titulares de hipotecas por encima del valor de la vivienda y de que se prevea un incremento de ese número en los próximos meses, es preocupante por el colapso económico y social que puede producir en caso de que se lleven a cabo embargos hipotecarios, a la orden del día por el gran porcentaje de desempleo que seguimos sufriendo en nuestro país.
Publicado 13 de Febrero del 2011 |