Así, aquellos contribuyentes que declaren unos ingresos inferiores a 17.707,20 euros anuales, podrán seguir utilizando la misma desgravación fiscal por compra de vivienda que hasta ahora, es decir, podrán seguir desgravando el 15% hasta un límite de 9.000 euros.
En el otro extremo, aquellos contribuyentes con unos ingresos declarados por encima de 24.107,20 euros anuales no podrán realizar ninguna desgravación fiscal por compra de vivienda.
Para los contribuyentes cuyos ingresos se encuentren situados entre los dos límites, el superior y el inferior, se prevé una reducción paulatina del porcentaje de desgravación, partiendo del máximo, el 15%, y llegando hasta el mínimo, el 0%.
De esta manera, el Gobierno pretende luchar contra la especulación inmobiliaria que propició la burbuja inmobiliaria, así como fomentar el alquiler sobre la compra, bajo el convencimiento de que ello facilitará la salida del enorme stock de viviendas construidas sin vender que todavía existe en España.
Para poder valorar la efectividad de esta medida habrá que esperar unos años y, entonces, realizar un análisis sobre una serie de resultados que ayuden a comprender hasta qué punto la especulación inmobiliaria ha llegado a su fin.
De momento, y en los primeros instantes, los grandes perjudicados serán todas aquellas familias que, por circunstancias, compraron su vivienda con fecha posterior al 1 de enero de 2011.
Publicado 09de Mayo del 2011 |