Una vez más, por otro lado, las entidades de depósito, epígrafe que desde el mes pasado incluye a los bancos, cajas y cooperativas de crédito, tuvieron un mejor comportamiento que los establecimientos financieros de crédito en cuanto a la tasa de morosidad se refiere.
Así, las entidades de depósito presentaron una tasa de morosidad del 6,39%, con una mejora intermensual de 0,06 puntos porcentuales, mientras que los establecimientos financieros de crédito acumularon una tasa de morosidad del 8,99%, casi 0,8 puntos porcentuales mejor que en el mes anterior.
Ello quiere decir que aunque la tasa de morosidad está mejorando ligeramente, la realidad es que todavía se encuentra en valores insostenibles, unos valores que obligan a las entidades financieras a limitar y encarecer el crédito a las familias y empresas, repercutiendo las dificultades que ellos mismos tienen en cobrar.
Por otro lado, no podemos perder de vista que la tasa de morosidad está íntimamente relacionada con la tasa de desempleo, de forma que a mayor desempleo mayor morosidad, por lo que se necesita una recuperación del empleo para poder empezar a pensar en una recuperación real de la morosidad. Hasta entonces, el ciudadano español tendrá que seguir pagando los créditos más caros, siempre y cuando le sean concedidos, claro está.
Publicado 18 de Agosto del 2011 |