Además, las hipotecas online se están mostrando como más competitivas que las hipotecas tradicionales, ya que ofrecen diferenciales sobre el Euribor más bajos, comisiones más laxas y menos productos vinculados, ya que las entidades financieras quieren derivar sus clientes hacia este tipo de negocio, mucho menos costoso para ellas.
En el aspecto negativo, las hipotecas online son más rígidas, ya que al tratarse de ofertas hipotecarias que deben de ser plasmadas por escrito para que el potencial cliente se informe por sí mismo, amén de poder se comparada por los buscadores, no permiten la negociación entre cliente y entidad.
A su vez, al no existir relación física, las restricciones para su contratación son mayores, de forma que no todo el mundo puede acceder a las hipotecas online, que utilizan un fuerte filtro para evitar la mora posterior.
Pero eliminadas estas dos cuestiones menores, la realidad es que las hipotecas online garantizan unas condiciones mucho más atractivas para los clientes que las hipotecas tradicionales, de forma que todas las partes ganan, los clientes porque sus hipotecas les salen más baratas, y las entidades financieras, porque consiguen clientes de larga duración con coste bajo.
Es más que previsible que con el transcurso de los años las hipotecas online sigan comiendo terreno a las hipotecas tradicionales, e incluso ocupen un lugar preponderante dentro del sector financiero ya que el mundo funciona cada vez más de manera virtual, alejado de las restricciones del mundo físico.
Publicado 16 de Febrero del 2011 |