Con ello se conseguiría que los autónomos y PYMES no tuvieran que esperar tanto para cobrar sus facturas, asegurando su supervivencia y permitiéndoles el inicio de nuevos proyectos empresariales.
No se puede olvidar que desde la administración central se ha fijado un techo de gasto para todas las corporaciones, tanto autonómicas, como provinciales, como locales, con el objetivo de cumplir el objetivo de déficit público fijado por la Unión Europea.
Esta línea ICO contra la morosidad rompería con este techo de gasto y vendría fijada con condiciones muy ventajosas de devolución, de manera que las corporaciones locales no agravarán, aún más, su paupérrima situación económica-financiera.
Lo lamentable es que una propuesta de este calado, que puede afectar a la supervivencia de un número tan elevado de pequeñas empresas españolas, haya tenido que ver desde los órganos municipales de los partidos políticos y no desde la sede central de los mismos, demasiado ocupados en sus luchas, olvidando así las verdaderas necesidades del ciudadano.
Habrá que aguardar, ahora, si esta línea ICO contra la morosidad se concretiza en algo, o si se queda en una simple propuesta sin mayor recorrido. Los próximos meses serán cruciales, porque esta decisión tendrá que tomarse, si se toma, antes de que lleguen las elecciones generales.
Publicado 27 de Junio del 2011 |