La tercera regla o mandamiento en el uso de las tarjetas de crédito, se relaciona con la selección del producto más económico del mercado y no tener miedo de cambiarlo cuando aparece alguno más barato. Para lograrlo, es muy importante cotizar y cotizar para solo elegir después de haber realizado la investigación juiciosa. Recuerda que en los precios de las tarjetas de crédito se involucran los intereses, comisiones, cuotas de administración o manejo, devoluciones de porcentajes, abono de puntos y premios.
La siguiente recomendación en el uso del crédito de consumo y en las deudas en general, es ser muy cumplido en el pago, evitar que te cobren intereses extras por descuido, pagar siempre y en lo posible un valor mayor a la cuota mínima que te han fijado, para que reduzcas el costo de la financiación y agilices el pago del saldo de la deuda.
La tarjeta de crédito puede ser una bendición o una maldición, dependiendo de la inteligencia financiera que le pongas al asunto. Las cifras no engañan, ni para los costos de financiación, ni para tus ingresos, ni para la capacidad de pago, ni para el nivel de endeudamiento. Sigue los mandamientos mínimos de uso, y aprovecha los beneficios que te puede brindar la tarjeta de crédito.
Publicado 15 de Agosto del 2011 |