- Incremento del mínimo de inembargabilidad: Hasta ahora ese mínimo se encontraba en los 641 euros, pero ahora se incrementa un 50% del salario mínimo interprofesional, situándose en los 961 euros, con posibilidad de incrementarse un 30% por cada persona a cargo sin ingresos, hasta un máximo de 1350 euros mensuales. Es decir, que cualquier persona con esos ingresos no podría ser embargado financieramente, aunque eso sí, en el momento en el que sus ingresos superaran ese mínimo podría ser embargado por el exceso.
- Liberación en subasta pública: Hasta ahora si un piso embargado que salía a subasta pública no encontraba vendedor, pasaba a manos de la entidad financiera por el 50% del valor de tasación, cantidad que se restaba a la deuda del titular hipotecario deudor que mantenía, por tanto, el otro 50%. Ahora la entidad financiera tendrá que liberar el 60% de la deuda hipotecaria para hacerse con la vivienda, con lo que la deuda se reduce al 40% del valor de tasación.
En definitiva, son medidas interesantes dirigidas en el buen camino, aunque no llegan a cubrir las expectativas de los ‘indignados’ del 15-M, que las consideran como meros parches colocados para contentarlos, algo que no ha conseguido. Lo que sí consiguen estas medidas, sin embargo, es paliar la situación de muchas familias españolas.
Publicado 5 de Julio del 2011 |