Por el contrario, a pesar de que se registraran menos hipotecas en enero, llama la atención que las hipotecas firmadas lo hicieran por un importe medio superior al del pasado mes de enero de 2010, aunque superior a la de diciembre de ese mismo año.
Concretamente, el importe medio de las hipotecas en enero se situó un 5.9% por debajo del importe medio de las hipotecas en enero de 2010, y un 6.9% por encima del importe medio de las hipotecas de diciembre de 2010.
Podemos entender, por tanto, que durante el año 2010 se produjo un ajuste de precio, que ahora parece haber repuntado, aunque puede tratarse de una situación coyuntural, y para poder valorarlo habrá que analizar los resultados de varios meses.
Varios meses, que sí tenemos, de porcentaje de descenso en el número de hipotecas registradas, con lo que se pueden sacar conclusiones evidente de que el sector de la construcción, motor inequívoco de la economía española, sigue en estado de para cardiorrespiratoria, sin que se intuyan brotes verdes en el horizonte.
Unos brotes verdes que se siguen marchitando bajo el paraguas de la crisis en Libia y la sobrevenida crisis política de Portugal que a España, como país vecino, le toca de lleno sufrir las consecuencias, tanto a nivel económico como a nivel social y político.
Publicado 23 de Marzo del 2011 |