Un flujo de capital prestado a los clientes e invertido en proyectos o en bienes y activos, es una política sana y positiva, pero cuando se convierten en simple consumo y su volumen es importante, los analistas empiezan a preocuparse porque el dinero se gasta y no genera mayor progreso. Esto es lo que ocurre con las noticias de Brasil, porque por primera vez los préstamos de consumo superaron los montos destinados a la creación y desarrollo de las empresas. Dicho en otras palabras, la gente está gastando más y creando menos emprendimientos e invirtiendo menos en sus negocios.
La inflación es uno de los indicadores de las economías que más se vigila y cuida, porque atenta directamente contra los ingresos y gastos de todos por igual y en especial de los más pobres. La economía de Brasil ve con sigilo el aumento desmedido de los préstamos bancarios porque puede incidir en forma negativa en el aumento de la inflación de los siguientes años.
Los préstamos bancarios Brasil han presentado resultados importantes de crecimiento en la dinámica y desembolsos que se siguen entregando a los clientes, lo cual puede ser visto bajo las dos caras de la misma moneda. Por un lado, con optimismo porque las personas y la economía en general sigue evolucionando, pero con reflexión porque si los créditos no se invierten para generar mayor riqueza sino para el consumo, entonces las tendencias en la inflación y en el crecimiento se pueden revertir. Para ello, el Banco Central, el Gobierno y los mismos Bancos Privados, servirán de garantes y correctores de la economía y de los volúmenes y destinos de los préstamos bancarios que se aprueben.
Publicado 19 de Enero del 2011 |