Los créditos hipotecarios son los préstamos bancarios de largo plazo más representativos. Existen muchas entidades interesadas en sus desarrollo, como el mismo gobierno, las asociaciones y gremios relacionados con la construcción y finca raíz, y por supuesto las entidades financieras. Los inmuebles y su entorno son indicadores de prosperidad, empleo, seguridad y bienestar económico.
Por ello, todos conspiran para que le vaya bien al sector y a los préstamos bancarios de largo plazo que van de la mano. Un ejemplo, son las metas agresivas de la Sociedad Hipotecaria General SHF en México en donde se proponen para el 2011, más créditos de largo plazo para la construcción de vivienda y el desembolso importante de préstamos hipotecarios, con la ayuda y apoyo de un mayor número de intermediarios financieros que permitan instrumentar este objetivo.
Otra alternativa novedosa de préstamos bancarios de largo plazo, es aquella en donde el registro y contabilización de la operación se realiza en otra divisa o moneda extranjera, involucrando un riesgo propio del comportamiento del tipo de cambio en el tiempo, el cual puede favorecer o afectar negativamente al prestamista o usuario del crédito. La compensación para el cliente es la posibilidad de conseguir montos mayores de capital y la cotización y logro de menores tasas de interés.
La mayor incertidumbre, inflación alta y tasa elevada de interés, fomenta la solicitud de créditos de corto plazo, mientras que la situación económica inversa incentiva el préstamo bancario de largo plazo, es decir, menos incertidumbre y riesgo, inflación y tasas de interés bajas o en descenso. De todas formas, el largo plazo te exige un mayor cuidado y análisis, aunque siempre podrás reducir el plazo y la deuda, cuando agilizas su pago.
Publicado 5 de Abril del 2011 |