La estrategia de venta de estas empresas se fundamenta en la dificultad que representa para algunos sectores de la economía, el acceder a los préstamos bancarios legales y tradicionales, sea porque no cuentan con el suficiente respaldo y trayectoria de comercio, desempeñan negocios y emprendimientos no legalmente constituidos y registrados ante las cámaras de comercio y estamentos gubernamentales pertinentes, presentan flujos de ingresos variables e inconstantes, o han presentado morosidad en sus compromisos de pago de los créditos adquiridos, con la consecuente pérdida de credibilidad financiera.
Esto antecedentes, unidos a la necesidad de recursos de las personas, les seducen para solicitar estos préstamos falsos, en cuya solicitud se les exigen a las personas el abono por anticipado de una determinada suma de dinero, la cual desafortunadamente se pierde, ya que nunca le realizan el desembolso a quienes lo han solicitado.
La superintendencia financiera y bancaria, es la única entidad en Colombia encargada de comunicar y dar fe, sobre cuales entidades y empresas están vigiladas y autorizadas para ofrecer préstamos y servicios financieros al público. Por lo que se recomienda a todo cliente potencial, verificar con anticipación la idoneidad y autorización de la empresa que promueve préstamos y servicios financieros, antes de solicitarlos y mucho menos hacer entrega de dinero, bajo argumentos falsos de estudio o futuro reembolso.
Los préstamos bancarios falsos están a la orden del día, utilizando medios como internet bajo el cual camuflan su aparente solidez. No se deje engañar por promesas de intereses reducidos o agilidad inusitada de los desembolsos, y mucho menos consigne dinero por anticipado, bajo la esperanza de que se le hará entrega posteriormente de una importante suma de dinero. Verifiquen siempre en la fuente original de la superintendencia financiera, si la entidad que ofrece, se encuentra autorizada para prestar los servicios financieros.
Publicado 11 de Junio del 2011 |