Este comportamiento no se aleja mucho de la tendencia regional y mundial, la cual ha venido consolidando el sector financiero en un menor número de protagonistas, de mayor tamaño y solidez, cubrimiento y respaldo. Los Préstamos Bancarios Panamá se han caracterizado por la seriedad en la aprobación y el respaldo prendario, lo cual se convierte en un factor altamente positivo para manejar el riesgo y las situaciones difíciles y coyunturales, como lo son la pérdida de empleo, el endeudamiento excesivo, y el estancamiento o reducción de la cartera colocada de créditos.
El crecimiento y los créditos se relacionan mutuamente, de tal manera que si no ves dinamismo en los préstamos bancarios de un determinado sector económico como la construcción o la industria, podrías deducir que dichos negocios se están viendo afectados en su normal desarrollo. En los recientes años, Panamá ha tenido un auge en el sector de la construcción pero este crecimiento se ha desacelerado y lo mismo le ha ocurrido a los préstamos bancarios. Desde otra óptica, los desembolsos a los créditos de la industria vienen disminuyendo, lo cual implicaría una disminución en dicho sector, lo cual en este caso no ha sido totalmente cierto, porque los empresarios han buscado otras fuentes de financiación como la venta de bonos y acciones, en lugar de acudir directamente a los Bancos.
Tal vez este panorama justifique el nuevo enfoque de la Banca hacia los Préstamos Bancarios Panamá de mayor riesgo, que se orientan a ciertas actividades fundamentales como la agricultura o la ganadería, sin las cuales se haría imposible la satisfacción de las necesidades básicas de la población, pero que a la vez representan mayor riesgo en el pago de los créditos, debido a la influencia de factores que no se pueden totalmente controlar como las inclemencias del tiempo o la improductividad de la tierra o las catástrofes naturales o el surgimiento de enfermedades.
No cabe duda que los Préstamos Bancarios Panamá se encuentran fuertemente interiorizados dentro de la población, su entorno y sistema de vida y funcionamiento, lo cual puede ser ampliamente positivo si los desembolsos de los créditos generan prosperidad y crecimiento, satisfacen necesidades de los usuarios y guardan relación con su capacidad de pago. El riesgo es inherente al crédito, y su mayor costo debe guardar relación con el mayor riesgo, pero se hace indispensable el juicioso y responsable estudio y análisis del solicitante y el proyecto a beneficiarse, para que se convierta en apoyo y no en deterioro.
Publicado 22 de Diciembre del 2010 |