Los préstamos bancarios rápidos son de corto plazo, por lo general entre uno y tres años, con una tasa de financiación mayor, la cual es pagada con relativo agrado por el cliente con tal de satisfacer su necesidad inmediata, y de montos pequeños de hasta tres veces los ingresos mensuales del solicitante. Por ello los montos bajos de los créditos le asignan la denominación de microcréditos, porque en Europa se llega a prestar cantidades entre los 50 y los 300 euros.
Otra modalidad de préstamos rápidos se relaciona con los clientes que tienen comprometido su ahorro y capital en productos de inversión en el mediano y largo plazo, y para evitar perder los rendimientos pactados, requieren de créditos para atender sus necesidades eventuales. En este caso los Bancos confeccionan el producto de créditos garantizados, de rápido desembolso, tasas de interés moderadas, la garantía de los depósitos, y por montos que varían entre el 50% y el 100% de las inversiones garantizadas, de acuerdo con el menor o mayor riesgo de obtención del rendimiento.
Otra interesante oferta de préstamo rápido se orienta a la población adulta y mayor de 60 años, que tienen su pensión domiciliada en la entidad bancaria, y sobre la cual se presta montos de dinero para atender necesidades de salud y bienestar. De nuevo se apoya en el conocimiento previo del cliente y la relación directa del crédito con otros productos financieros ya existentes.
Los préstamos bancarios rápidos son de uso cotidiano, en épocas cambiantes como las actuales, en donde no se sabe cuando se puede presentar una oportunidad o una urgencia, y por ello los Bancos cada vez están más preparados para ofrecer este servicio. Si ya eres cliente del Banco, con seguridad podrás negociar una mejor tasa de interés de financiación, así que utilízala.
Publicado 14 de Mayo del 2011 |