En el trasfondo del tema se encuentra el grado de bancarización que existe en el país, o el nivel de penetración y uso de los productos y servicios financieros por parte de la población, con la disculpa latente de que la falta de crecimiento obedece a los altos costos que hacen inviable el acceso de la mayoría de las personas, especialmente las más pobres. Como argumento, los gremios defensores del consumidor aducen que solo en comisiones de tarjetas de crédito los comerciantes pagan al año $600.000 millones, por el servicio de retiro en cajeros automáticos el valor se encuentra entre los $1.000 y $7.000 por transacción dependiendo de si el cajero es propio o no, y los intereses de las tarjetas de crédito llegan al tope autorizado del 33%.
Sin embargo salen a luz estadísticas que indican que el 62% de los colombianos tienen contacto con el sector financiero, a través de préstamos bancarios, tarjetas de crédito o cuentas de ahorro, cifras que vienen en crecimiento y que afirman por el contrario que los colombianos mantienen relación con los bancos y cada vez más lo hacen. Este hecho se refuerza con la masificación de los corresponsales no bancarios, que ya casi igualan en número a las casi 4.700 oficinas bancarias y permiten cubrir el 97% de los municipios, los cuales apoyan la prestación de los servicios financieros básicos en los lugares más alejados y de difícil acceso del país en donde la banca no tenía presencia.
En lo que respecta a los créditos bancarios, es interesante mostrar que al finalizar el 2010 más de 135.000 empresas colombianas poseían un préstamos comercial, 378.000 personas individuales obtuvieron un crédito de consumo, 141.000 microcréditos fueron entregados para duplicarse respecto a lo desembolsado en el año anterior, lo cual muestra desarrollo y avance. Estas cifras podrán ser más significativas cuando se habiliten los corresponsales no bancarios para prestar y no solo para captar dinero, como lo es en la actualidad, gracias a la tecnología y nuevas inversiones en equipos como los que está planeando realizar el Citibank, y con seguridad lo emularán los Bancos más grandes de Colombia como el Banco de Bogotá, Bancolombia, Davivienda, BBVA, Banco Santander, Banco de Occidente, Banco Caja Social BCSC, Banco AVVillas y Multibanca Colpatria, entre otros.
Todavía se está lejos de una real bancarización en Colombia, pero se están dando los pasos para lograrlo, el gobierno está planteando la polémica de los costos financieros secundado por los gremios y comerciantes, pero los banqueros tradicionales y poderosos no se dejarán meter el control de los precios, esperamos que de toda esta discusión los consumidores sean los beneficiados, y los préstamos bancarios en el país apoyen el desarrollo de la gente y de la industria.
Publicado 31 de Enero del 2011 |