Para existir una refinanciación debe existir una deuda, por lo general la misma deber haber sido cancelada en un porcentaje que va del 10 al 20 % del total del capital si se tiene tomado el plazo máximo amortización, existe alternativas si la deuda es no fue cancelada en el mismo que pone como piso la entidad financiera pero el plazo de amortización no es el máximo, de extender este ultimo a un plazo mas acorde a la posibilidad de pago del deudor.
Si la refinanciación es hipotecaria, implica firmar una nueva hipoteca, por lo general llamada segunda hipoteca. Refinanciar una deuda hipotecaria permite abonar intereses mas bajos que si la deuda es de un préstamo personal, pero se deberán tener en cuenta todos los gastos que esto implica (escribano público, gastos de cancelación de la primera hipoteca, gastos de constitución de la segunda hipoteca, gastos de registro, posible impuestos que genere la operación, etc.)
Aunque como vimos más arriba existe una alternativa de ampliar el plazo de amortización por ejemplo de 15 a 20 años.
Es recomendable antes de realizar una refinanciación consultar por todos los gastos que incurre realizar este tipo de tramite, en lo posible solicitarlo por escrito, además de hacer comparaciones con diferentes entidades. |