Esta situación no hace más que avivar el debate social sobre la conveniencia, o no, de la aplicación de la dación en pago como método de resolución de deuda en caso de embargo hipotecario, al estilo de lo que sucede en Estados Unidos.
Y es que las sentencias contradictorias sobre la dación en pago ponen claramente en evidencia que la sociedad está dividida sobre este tema. Por un lado, la dación en pago aparece como la solución más justa a la hora de resolver la situación, pero por otro, el encarecimiento que se produciría en los diferenciales aplicados es un muro que parece infranqueable para muchas familias.
Sin embargo, hasta que no se encuentre una solución plausible, y se decida de una manera firme la conveniencia, o no, de aplicar la dación en pago a los procesos de ejecución hipotecaria, seguiremos viviendo en la incertidumbre que se genera con sentencias contradictorias sobre la dación en pago, o sobre cualquier tema que se trate.
Por su parte, el Gobierno ya hace mucho que se decantó tajantemente en contra de la figura de la dación en pago.
Publicado 10 de Febrero del 2011 |