Un porcentaje que sigue la escalada de importancia de las Viviendas de Protección Oficial con respecto al volumen total de viviendas, que se viene adivinando en los últimos años.
Así, en el año 2008, las Viviendas de Protección Oficial sólo suponían un 17,6% del total, por un 31,4% en el año 2009, y el ya mencionado 33,7% en el año 2010, y con una posible progresión durante este año 2011.
Estos valores se explican desde las ayudas que las Viviendas de Protección Oficial suponen para los promotores, para los constructores y para los compradores, que permiten dar aire a un sector que todavía sigue sufriendo los excesos de la burbuja inmobiliaria.
Unos excesos que pasan por conseguir un ajuste entre la oferta y la demanda, complejo en muchas zonas de la geografía española, especialmente en las zonas costeras, donde se construyeron muchas viviendas para su utilización como segunda residencia.
Por otro lado, los núcleos urbanos sí parecen estar generando ese ajuste, de la mano de las ayudas públicas, y a pesar de la congelación generalizada del crédito que siguen practicando las entidades financieras.
El aspecto que las administraciones deben de ser capaces de solucionar ahora es la dificultad que muchos adjudicatarios de Viviendas de Protección Oficial encuentran a la hora de encontrar hipotecas para poder financiar la compra de las viviendas recibidas en los sorteos pertinentes, celebrados en cada Comunidad Autónoma.
Publicado 21 de Abril del 2011 |