Por otro lado, también existe una ventaja indirecta de la dación en pago, y es que gracias a los mecanismos de autodefensa que el sector financiero impondría ante esta figura, se produciría un filtro adecuado de acceso al préstamo hipotecario, permitiendo el acceso sólo a aquellas familias con solvencia contrastada.
En cuanto a los inconvenientes, se podría englobar en un encarecimiento generalizado de los productos hipotecarios, de forma que las entidades financieras exigirían diferenciales más elevados sobre la cotización del Euribor, además de aplicar comisiones más restrictivas a los préstamos.
Por otro lado, como la dación en pago provocaría la cancelación de la deuda con la entrega de la vivienda, independientemente del valor que ésta tuviera en ese momento, las entidades financiarían una cantidad menor de la compra. Así, si en la actualidad suelen cubrir el 80% del valor de tasación, con la dación en pago en el articulado de los contratos hipotecarios, no se financiaría más allá del 60%.
En definitiva, son ventajas e inconvenientes evidentes y que deben de ser sometidas a un análisis y reflexión profundos antes de modificar la legislación hipotecaria, para evitar consecuencias no deseadas.
Publicado 1 de Abril del 2011 |